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Convivencia entre felinos en un mismo hogar ( Helena Bat Etóloga)

12-09-11

Convivencia entre felinos en un mismo hogar
Helena Bat, Querida Mascota, Septiembre 2011

La convivencia entre los individuos de una misma especie, es una estrategia adaptativa, que ha evolucionado para promover la supervivencia de esta especie en el entorno o entornos en los que desarrolla su actividad. Es decir, depende de la cantidad de recursos para alimentarse, beber, descansar, hacer sus necesidades, reproducirse, sentirse seguro, etc.

El gato doméstico, a diferencia del gato montés, ha modificado sus hábitos sociales a lo largo del proceso de domesticación. El hecho de tener mayor acceso a los recursos ha facilitado la convivencia de individuos que pueden formar grupos muy numerosos cuando viven en libertad.

Cuando los gatos viven en una casa su libertad de decisión se ve limitada, en ocasiones no pueden elegir a que hora comer, donde descansar, las estancias a las que pueden acceder o en un momento dado marcharse de la vivienda si no se sienten cómodos. Es por ello que las personas que vivimos con ellos debemos estar atentas a sus necesidades para poder cubrirlas de la manera más adecuada posible.

Para que varios gatos se sientan cómodos en una casa es recomendable que todos ellos tengan libre acceso a la comida (es evidente que siempre tendrán agua a su alcance), a varias zonas de descanso, a lugares donde esconderse, a la caja de arena y a juguetes o actividades con las que entretenerse. Si uno de los gatos es nuevo en ese entorno tenemos que facilitarle el acceso a estos recursos, por lo que es recomendable que tenga su propio comedero/bebedero, caja de arena y escondite. Según se vaya adaptando observaremos que comparte los recursos con el gato/s con los que conviva.

Algunos autores indican que las dificultades que dos gatos pueden tener en su relación dependen del sexo y la edad de estos. Esto es cierto a rasgos generales, pero los gatos son animales que presentan grandes diferencias entre los distintos individuos, por lo que no podemos tomarlo al pie de la letra. En principio será más sencillo juntar a gatos jóvenes, castrados o que estén emparentados.

Cuando un gato llega a un entorno nuevo, es lógico que se sienta alterado, debemos tener en cuenta que los gatos tienen un sistema nervioso muy sensible y que reacciona con mucha intensidad ante estímulos estresantes. Por ello hay que ser muy cuidadoso a la hora de introducirlo en una casa. Es preferible que no se sienta atrapado, por lo que le dejaremos libre explorando la vivienda en cuanto sea posible. También es importante que no se encuentre sorpresas desagradables, por lo que si hay otros gatos les mantendremos en otra habitación hasta que el nuevo haya reconocido el lugar.

El primer encuentro entre dos gatos debe hacerse con precaución pero intentando no intervenir. Si es posible antes del contacto directo, les dejaremos olfatear espacios donde haya estado el otro gato y les dejaremos oirse en habitaciones diferentes, de este modo pueden anticipar que hay otro animal y no les pillará por sorpresa. Como pasos intermedios pueden verse a través de vallas, rejas, mayas, ventanas, etc. para que no sientan al otro individuo como una amenaza, sino que cada uno tenga un espacio independiente y se sienta seguro de no ser atacado. Para finalizar el proceso, es interesante que ambos animales estén lo más relajados posible, de este modo su respuesta de estrés será menor y su reacción más positiva al acercamiento.

Las conductas más habituales que indican dificultades en la convivencia entre varios gatos que viven juntos son: las agresiones o ataques de un miembro del grupo hacia otro y el marcaje. Pero siempre se trata de síntomas de estrés en el gato que es atacado, marca, o incluso se muerde las uñas. Para solucionar estas situaciones hay que aplicar técnicas de reducción de estrés: el juego, el entrenamiento, mejorar el acceso a los recursos, enriquecimiento medioambiental, etc.


Técnicas de reducción de estrés:

• El juego: Los gatos caseros, no tienen el mismo nivel de actividad que los gatos que viven en libertad. Por ello necesitan jugar, imitando las técnicas de caza que usan en su medio natural. Los juguetes pueden ser comprados pero tenemos numerosos objetos en nuestras casas o que podemos fabricar con los que los gatos disfrutan mucho.

• El entrenamiento: Enseñar a nuestros gatos algunas órdenes mejora la relación que tenemos con ellos, porque es muy motivante observar como van aprendiendo y para ellos es enriquecedor el tiempo que les dedicamos además de mejorar su actividad cognitiva. Algunas conductas sencillas son venir cuando les llamamos, marcharse si se lo pedimos, o si tenemos más interés a sentarse o tumbarse.

• Enriquecimiento medioambiental: El número de estímulos con los que los gatos se encuentran en una casa es mucho menor al que encuentran en la naturaleza y los gatos son unos animales muy curiosos y con una gran capacidad intelectual. Por todo esto es muy recomendable que su entorno sea lo más rico posible y para ello no es necesario hacer grandes gastos económicos sino dedicar tiempo a informarnos y desarrollar ideas en función de los gustos de nuestros gatos. Algunos ejemplos de enriquecimiento medioambiental:

- Enriquecimiento físico, modificar el espacio o mobiliario para que los gatos puedan desarrollar conductas como trepar, esconderse, saltar, etc. Se puede forrar un perchero para que puedan subirse a él, o poner baldas a distintas alturas, cuerdas colgadas del techo, cajas en medio de una habitación, troncos, etc. Ir modificando estos elementos ayuda a que puedan escoger entre ellos y además estimula el comportamiento exploratorio.
- Enriquecimiento alimenticio, se les puede ofrecer su comida o premios de manera que requiera un esfuerzo obtenerla. Existen pelotas con orificios en los que se puede guardar la comida, pero también podemos fabricarlo nosotros mismos con botellas de plástico, o esconderlo debajo de un objeto como un trapo o una caja, colgarlo de una cuerda, etc.
- Enriquecimiento sensorial, enseñarles objetos con diferentes olores o juguetes con diferentes sonidos.
- Enriquecimiento social, este es el que conseguimos cuando varios gatos viven juntos en un mismo hogar, puesto que pueden interactuar desarrollando sus habilidades sociales.

 


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